Hay una parte de la búsqueda de empleo de la que se habla poco.
No me refiero a enviar un currículum. Ni a prepararte una entrevista. Ni siquiera al esfuerzo evidente de mejorar habilidades, rehacer portfolio o actualizar LinkedIn. Me refiero a otra cosa: a la carga mental.
A esa sensación de que buscar trabajo se convierte, poco a poco, en otro trabajo. Uno que además haces casi siempre en soledad. Analizas ofertas que no terminan de estar claras. Adaptas tu perfil una y otra vez. Intentas adivinar qué espera cada empresa. Revisas tu experiencia, tu CV, tus proyectos, tus palabras. Te preguntas si el problema es tu trayectoria, tu enfoque, tu forma de contarte o simplemente un mercado saturado en el que muchas veces el talento no basta por sí solo.
Eso desgasta. Y sí, lo sabemos porque no lo estamos mirando desde fuera: lo hemos vivido.
Así nació tu.mtch. No como una idea teórica, no como un experimento más alrededor de la inteligencia artificial, no como una plataforma hecha desde la distancia. Nació desde una necesidad real: la de hacer más claro, más útil y menos solitario un proceso que, para muchísimas personas del sector tecnológico, se ha vuelto confuso, exigente y emocionalmente agotador.
Cuando buscar trabajo deja de ser solo "buscar trabajo"
En tecnología se repite mucho eso de que hay oportunidades, que hay mercado, que hay demanda. Y en parte es verdad. Pero esa frase, contada así, borra todo lo que ocurre por debajo: borra las dudas, los silencios, la sensación de invertir horas en procesos que no sabes si tienen sentido para ti. Borra el desgaste de intentar encajar en descripciones poco realistas, la frustración de no entender por qué no te llaman y lo difícil que puede ser sostener la motivación cuando llevas tiempo moviéndote y no obtienes respuesta.
Detrás de cada candidatura hay una persona intentando decidir bien, ahorrar energía, mostrarse mejor y no perderse en el proceso.
Nosotras queríamos construir algo que respondiera precisamente a ese punto: no solo a la parte técnica de aplicar a una oferta, sino también a la parte humana.
Por eso en tu.mtch no pensamos la búsqueda de empleo como una suma de tareas sueltas, sino como un recorrido completo en el que una persona necesita entender si una oferta le encaja de verdad, cómo adaptar su perfil, cómo presentarse mejor, cómo preparar una entrevista y también cómo sostenerse emocionalmente mientras atraviesa todo eso. Esa lógica es la que hoy estructura la plataforma y sus herramientas.
Qué es tu-mtch y por qué no queríamos crear "otra herramienta más"
tu.mtch es una plataforma pensada para ayudar a perfiles tech a tomar decisiones con más claridad cuando están buscando trabajo, cambiando de empresa o intentando entender mejor hacia dónde orientar su carrera. En lugar de obligarte a ir saltando entre pestañas, recursos, prompts, documentos y herramientas sueltas, la idea es concentrar en un mismo entorno lo que de verdad necesitas para avanzar con criterio: análisis del encaje con ofertas reales, adaptación de CV con lógica ATS, cartas de presentación, preparación de entrevistas, apoyo durante la búsqueda, optimización de LinkedIn, mejora de GitHub y formación orientada a brechas reales.
Pero lo importante para nosotras no era solo reunir funcionalidades, sino el enfoque. Queríamos alejarnos de dos extremos que vemos constantemente: por un lado, herramientas que prometen demasiado y acompañan poco; por otro, soluciones que parecen pensadas solo para quien ya sabe perfectamente cómo moverse, cómo usar la IA y cómo pagar por todo lo necesario. Ahí vimos una brecha enorme, porque no todo el mundo puede permitirse pagar varias suscripciones, probar herramientas sin contexto o dedicar horas a aprender cómo pedir ayuda a modelos avanzados para que le acompañen en su búsqueda de empleo.
Y sin embargo, cada vez es más evidente que la inteligencia artificial bien usada puede marcar una diferencia real: ayudarte a entender mejor una oferta, detectar huecos, enfocarte, presentarte con más precisión y preparar mejor cada paso.
No queríamos que ese tipo de ayuda quedara reservada a quien más recursos tiene. Queríamos poner herramientas potentes al servicio de personas reales, y hacerlo con intención.
Una primera fase para probar, aportar y construir mejor
Ahora mismo, tu.mtch está en una primera fase: no está planteada como una plataforma cerrada, distante ni terminada, sino en acceso anticipado. Y ese matiz importa, porque significa que ya puede probarse, que ya tiene una propuesta clara, pero también que está en un momento valioso: el momento en el que escuchar a las personas usuarias todavía puede cambiar de verdad lo que se está construyendo. Puedes empezar sin registrarte, explorar muchas funciones sin cuenta y, para acceder al flujo completo, solicitar un código a través del formulario de contacto.
Y aquí queremos ser muy claras: necesitamos feedback. No por cumplir ni para poder decir que "escuchamos a la comunidad", sino porque estamos construyendo una herramienta que aspira a ser realmente útil y eso solo se consigue cuando quienes están buscando trabajo la prueban, la tensan, la cuestionan y nos dicen con honestidad qué les sirve, qué no entienden, qué echan en falta y qué podría ayudarles más.
Si pruebas tu-mtch, no solo estás entrando en una plataforma: también estás participando en algo que todavía se puede mejorar de forma profunda. Y eso, para nosotras, tiene muchísimo valor.
Mantenerla accesible también es parte del proyecto
Hay otra idea que para nosotras no es secundaria: queremos que tu-mtch pueda mantenerse accesible para quienes están en búsqueda de empleo. Parece una frase simple, pero no lo es, porque construir tecnología, trabajar con modelos potentes y mantener una plataforma útil tiene un coste. Y aun así, una parte esencial de nuestra visión pasa por evitar que la IA aplicada a la empleabilidad se convierta en un privilegio más. Queremos que la búsqueda de trabajo en tech no dependa de lo que una persona pueda pagar y buscamos apoyo precisamente para que la inteligencia artificial no quede solo para quien puede asumir una suscripción.
Nos importa esa idea porque toca algo de fondo: no queremos una plataforma construida desde la lógica de "paga y ya veremos si te ayuda", sino una herramienta pensada desde la utilidad real, desde la justicia, desde la posibilidad de que alguien reciba ayuda valiosa en un momento en el que, precisamente, puede no estar en la mejor situación para asumir más gastos.
Por eso este proyecto no va solo de producto. Va también de intención.
Las tres cofundadoras: experiencia, criterio y una misma raíz
Detrás de tu.mtch estamos tres cofundadoras con perfiles distintos, pero con una convicción común: la tecnología puede y debe ponerse al servicio de problemas reales, especialmente cuando esos problemas afectan al futuro profesional, a la estabilidad y a la confianza de las personas. Un equipo que combina experiencia técnica, visión de producto y formación.

Gabriela Bustamante
Backend, seguridad y cumplimiento normativo en entornos de IA
Gabriela representa una parte esencial de cualquier producto serio: la estructura que no se ve a simple vista, pero que sostiene todo lo demás.
En un momento en el que muchísima gente habla de inteligencia artificial sin entrar en profundidad en sus implicaciones reales, su perfil aporta algo decisivo: rigor técnico, arquitectura backend, atención a la seguridad y mirada normativa. No es un detalle menor. Cuando se construyen herramientas que acompañan procesos profesionales, la confianza no puede ser decorativa. Tiene que estar en la base.
Y esa base se diseña. Se piensa. Se protege.
Su papel dentro de tu-mtch habla de una forma de construir donde la innovación no está reñida con la responsabilidad, y donde el entusiasmo por la IA no anula la necesidad de hacer las cosas bien.

Ana Lucía Silva Córdoba
Análisis de datos, formación tecnológica y diseño de programas
Ana Lucía aporta una capa que muchas plataformas olvidan y que, sin embargo, transforma por completo la experiencia de quien las usa: la capacidad de convertir información en aprendizaje útil.
Porque no basta con mostrar resultados. Hay que ayudar a interpretarlos. No basta con detectar una brecha. Hay que facilitar un camino para trabajarla. No basta con señalar dónde mejorar. Hay que diseñar procesos y recursos que permitan a una persona avanzar de verdad.
Su perfil une análisis de datos, visión pedagógica y diseño de programas formativos. Y eso da a tu-mtch algo muy importante: profundidad. La plataforma no se queda en decirte "esto te falta" o "aquí podrías encajar mejor". La ambición es acompañarte para que entiendas, priorices y evoluciones.
Eso requiere método. Y también sensibilidad.

Irina Ichim
Arquitectura de producto y sistemas AI-first, desde la idea hasta producción
Irina encarna la unión entre idea, producto y ejecución. Esa capacidad de convertir una necesidad difusa en una solución concreta, con estructura, lógica y recorrido.
En muchos proyectos tecnológicos la diferencia entre una buena intención y un producto real está justamente ahí: en saber traducir visión en experiencia, sistema y dirección. En decidir qué se construye primero, por qué tiene sentido, cómo debe fluir, qué problema resuelve cada parte y cómo mantener coherencia entre el propósito y la ejecución.
Su trabajo dentro de tu-mtch sitúa el proyecto en una línea clara: no construir por construir, no añadir funciones por acumulación, sino diseñar una herramienta con criterio, con arquitectura y con una mirada AI-first que responda a una necesidad concreta y humana.
No buscamos ruido: buscamos utilidad, conversación y mejora real
Este primer post no nace para hacer ruido, sino para abrir conversación. Para presentar tu.mtch como lo que realmente es en este momento: una plataforma en construcción, con una base sólida, con una misión clara y con la voluntad de escuchar a quienes de verdad pueden ayudar a mejorarla.
Si eres una persona del sector tech y estás buscando trabajo, puedes probarla. Si no tienes código de acceso, puedes escribirnos a través del formulario de contacto. Y si la pruebas, tu feedback nos importa de verdad.
Hay proyectos que se construyen para ocupar espacio. Y hay otros que se construyen porque hacía falta que existieran. tu.mtch pertenece a los segundos.
